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                PREVENCIÓN DEL RIESGO CARDIOVASCULAR

                         (Extracto de charla noviembre 2005)

 

                   Alejandro Bierge Valer
                   Médico de Familia

 

    Cuando hablamos de riesgo cardiovascular, estamos hablando de la probabilidad de sufrir alguna de las siguientes patologías:  infarto cerebral,  hemorragia cerebral, angina de pecho, infarto agudo de miocardio y muerte súbita.

    Estas patologías causan en España el 37% de las muertes.

    En la aparición de patología cardiovascular intervienen la predisposición genética del individuo, enfermedades previas y el estilo de vida, por lo que si podemos actuar sobre estos factores, mejorándolos, conseguiremos también una disminución del riesgo cardiovascular.

    Son factores de riesgo todas aquellas circunstancias que incrementan la probabilidad de sufrir un evento cardiovascular.  Algunos de estos factores de riesgo no pueden ser modificados por lo que no hay posibilidad de actuar sobre ellos; son edad, sexo y antecedentes familiares.  Sobre el resto de factores sí podremos intervenir por lo que nuestra actuación se centrará en controlarlos o eliminarlos si es posible; son tabaco, obesidad y sedentarismo, hipertensión arterial, diabetes e hipercolesterolemia.

    Todos  estos factores actúan favoreciendo la formación de placas de ateroma en la luz de las arterias, provocando su estrechamiento progresivo; se manifestará la enfermedad cuando esta estrechez sea significativa o cuando una de estas placas se rompa y un fragmento obstruya bruscamente una arteria de pequeño calibre.

    El riesgo es mucho mayor cuando coinciden varios factores de riesgo; así,  el riesgo se multiplica por 16 cuando coinciden los tres grandes factores clásicos (tabaco, hipertensión e hipercolesterolemia) en comparación con un varón de 45 años no fumador, con colesterolhemia de 185 mg/dl y presión arterial sistólica de 110 mm Hg.

  •   Edad

     El riesgo aumenta con la edad, siendo más importante en varones a partir de los 45 años y en mujeres después de los 55 años.

  •   Sexo

     El riesgo es mayor en varones.

  • Antecedentes familiares

     Aumenta el riesgo el antecedente de cardiopatía isquémica paterna antes de los 55 años y materna antes de los 65 años.

  •  Tabaco

     Es un factor de riesgo cardiovascular muy importante, además del mayor cancerígeno conocido.

     Una de cada cuatro muertes en hombres y una de cada cuarenta en mujeres se atribuyen al tabaco.

     El riesgo se incrementa con el número de cigarrillos consumidos a diario y con el tiempo de existencia del hábito de fumar.

  • Hipertensión arterial

     Las cifras normales de tensión arterial en un adulto no diabético son las situadas por debajo de 140 mm Hg (milímetros de mercurio) de sistólica y por debajo de 90 mm Hg de diastólica.  En los diabéticos, la tensión arterial debe ser inferior a 130/80 mm Hg

     El riesgo cardiovascular aumenta progresivamente con el aumento de las cifras de tensión arterial, tanto sistólica como diastólica.

     Es el principal factor de riesgo de patología cerebro vascular, siendo el 25% de las muertes por esta causa atribuibles a la hipertensión arterial.

  • Diabetes

     Supone un riesgo cardiovascular muy elevado, equiparable al de la prevención secundaria.

     El riesgo es más alto en la diabetes tipo 2 (de inicio en edad adulta) porque este tipo de diabetes está asociado a niveles elevados de insulina en sangre y esta hiperinsulinemia se asocia a obesidad, HDL-colesterol bajo, hipertrigliceridemia e hipertensión.

  • Obesidad y sedentarismo

     La obesidad se define por un índice de masa corporal (peso/talla2) igual o mayor a 30.

    La obesidad, sobre todo la androide o abdominal, es un factor de riesgo por sí misma y por los factores de riesgo a los que se asocia (tendencia a la hiperglucemia, hipercolesterolemia, HDL-colesterol bajo).

    Es el principal factor de riesgo para el desarrollo de diabetes tipo 2.

  • Hipercolesterolemia

     Se habla de cifras elevadas de colesterol total por encima de 250 mg/dl en prevención primaria (personas sin antecedentes cardiovasculares) y de 200 mg/dl en prevención secundaria (pacientes con antecedentes de enfermedad cardiovascular).

     Además del colesterol total, se diferencian dos fracciones: LDL-colesterol, que transporta el colesterol hacia las arterias y HDL-colesterol, que lleva el colesterol hacia el hígado para ser metabolizado.  Estas dos fracciones son muy importantes porque mientras el HDL-colesterol se considera cardioprotector (cifras superiores a 60 mg/dl), el LDL-colesterol es un importante factor de riesgo.

 

    Recomendaciones

    Para disminuir al mínimo posible el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, debemos eliminar (y si no es posible, controlar) los factores de riesgo comentados anteriormente.

    Tabaco:  debe evitarse su consumo.

    Hipertensión arterial

        Son fundamentales las medidas higiénico – dietéticas para prevenir su aparición y para el control una vez diagnosticada.  Estas medidas consisten en una dieta con poca sal, perder peso (si hay sobrepeso u obesidad)  y hacer ejercicio físico un mínimo de una hora diaria, un mínimo de 4-5 días y a una frecuencia cardiaca moderada (60-80% de la máxima). 

       Si se precisa tratamiento farmacológico, hay que seguir las instrucciones del médico, ser rigurosos en la toma de la medicación y no olvidar que una pastilla no sustituye al ejercicio.

       Pacientes con hipertensión severa no controlada deben evitar realizar todo ejercicio físico que suponga una importante elevación de la frecuencia cardiaca.

    Diabetes:

        Para prevenir la aparición de diabetes tipo 2 hay que evitar el sobrepeso y la obesidad.  La diabetes tipo 1 no puede prevenirse.

        En el tratamiento debe seguirse rigurosamente una dieta sin azúcares refinados (sabor dulce).  El resto de azúcares son necesarios en la misma proporción que en los no diabéticos.

        El tratamiento farmacológico debe ser estricto y recordar que una pastilla no soluciona un exceso con la dieta.

    Hipercolesterolemia:

        Para la prevención, se debe seguir una alimentación con restricción de fritos y guisos, de lácteos enteros, vísceras, embutidos, huevos y mariscos.  En el tratamiento eliminaremos todos estos alimentos excepto los huevos.    

    Obesidad:

         La práctica de ejercicio físico regular junto con una alimentación adecuada es la mejor prevención.

         Para perder peso, además de ejercicio físico, hay que realizar una dieta con restricción calórica.

 

    Recomendaciones para cicloturistas

    Además de lo anterior, se deben tener en cuenta dos importantes factores como son el entrenamiento y la deshidratación.

    Entrenamiento:

       Siempre debe iniciarse tras un adecuado calentamiento para evitar problemas musculares y vasculares.

       Debe ser progresivo, tanto en cantidad como en intensidad, para adaptar con el tiempo nuestro organismo a esfuerzos mayores.

       Debemos entrenar con una frecuencia cardiaca que oscile entre el 60 y el 80% de la frecuencia cardiaca máxima; una forma sencilla y aproximada de calcular esta frecuencia máxima es restar 220 – edad.

       La realización de un esfuerzo excesivo, a una frecuencia cardiaca elevada, puede implicar una demanda de oxígeno miocárdico más elevada de la que el estado de la circulación coronaria pueda aportar, apareciendo en esta situación un evento cardiovascular agudo.  Esta situación se producirá más fácilmente con temperatura ambiente baja y si no se ha realizado un correcto calentamiento previo.

    Deshidratación:

        Si la alimentación durante el ejercicio es importante, mucho más lo es un adecuado aporte líquido porque la deshidratación, además de disminuir el rendimiento físico, puede provocar en casos severos una disminución importante del volumen líquido circulante en los vasos sanguíneos, pudiendo desencadenar en estos casos patología cardiaca aguda por bajo gasto.

        La rehidratación debe iniciarse antes de notar sed y a un ritmo de un litro de solución isotónica por cada hora de ejercicio.

   

    Para concluir, recordemos que es muy importante llevar una vida saludable y prevenir las enfermedades cardiovasculares porque su mortalidad es muy elevada, pero todo esto no sirve de nada si un cicloturista que lleva una vida sana se salta un semáforo y tiene un accidente de tráfico, que también es una de las primeras causas de muerte en España.