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Jueves 20 de Junio de 2002. Salimos de Logroño muy temprano y
atravesamos unos parajes muy bonitos donde hasta corren conejos al lado de
nuestras bicicletas sin ningún temor.
Disminuimos un poco el ritmo con respecto a estos días pasados y poco a
poco voy mejorando de los dolores, que ahora sí, han comenzado a causarme
la rodilla. Paramos incluso para darme una crema anti-inflamatoria que
me calme el dolor.
El camino, desde que entramos en La Rioja ha mejorado mucho y están muy
bien señalizados con las consabidas vieiras o las flechas amarillas
pintadas en cualquier parte o piedra que se precie..
Hemos pasado, sin parar, por Nájera y nos ha chocado un cartel escrito en
una tapia que decía: Peregrino en Nájera..."najerino".
En Santo Domingo de la Calzada encontramos el albergue muy bonito aunque
dormimos todos los peregrinos en una misma nave y en las paredes están
dibujadas con detalle todas las etapas de que consta este Camino de
Santiago.
Después de una suculenta comida y un reparador descanso visitamos la
Catedral donde en un gallinero frente al altar mayor hay un gallo y una
gallina blancos que donan los habitantes del pueblo cada mes en recuerdo
del milagro de Santo Domingo de la Calzada donde según cuenta la tradición
"cantó la gallina, después de asada". Lo que no se cuenta es quien se come
el gallo y la gallina cada mes.
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